El Rayo y la Responsabilidad


En este blog de marketing sostenible, no podían faltar aquellos casos que engrandecen a las instituciones que los realizan. Hoy vamos a hablar de:

El Rayo Vallecano


Wally Ollins decía: aunque puede no ser del agrado de todos, el avance de las marcas hacia campos, como las instituciones benéficas, las artes, las universidades o los equipos de fútbol es inevitable. Y es que las marcas de nuestra era, pueden llegar a ser un elemento de cohesión y una seña de identidad.


All you needs is love. Como seres humanos estamos hechos para el amor. No sé si nos convertirá a todos en Poetas, como decía Platón, pero parece ser que estamos programados para amar y es algo que nos encanta. No solo amamos personas, también amamos experiencias, amamos acontecimientos, ideas abstractas, amamos ciudades, incluso amamos a nuestros equipos de fútbol. Y de estos hay uno, quizás no de los más amados, pero sí de los mejores amados, es el Rayo Vallecano, y seguramente lo sea más a raíz de lo que ha pasado este fin de semana:


El pasado viernes, una mujer de 85 años, tuvo que abandonar su casa en el barrio madrileño de Vallecas. La deuda la contrajo su hijo al pedir un préstamo a un particular. La propia Plataforma de Afectados por la Hipoteca reconoció su incapacidad de renegociar la deuda con el particular. Y es aquí donde entra en juego el Rayo Vallecano.

Paco Jémez, el entrenador del Rayo, anunció que "vamos a ayudar a esa señora que con 85 años perdió su casa. El club la va a ayudar y también abriremos un canal de ayuda".


Tristemente, casos como el de esta anciana se suceden, pero un club no puede ser igual de responsable antes todos los grupos de una sociedad, eso sería imposible. No obstante, un equipo de fútbol es también una empresa y este se ha convertido en el mejor ejemplo de responsabilidad y ética de la empresa.


El mundo necesita empresas inspiradoras y optimistas para poder enfrentarnos a los problemas  que nos rodean. El sector empresarial tiene que reivindicar su responsabilidad ante estos problemas y comprometerse en la búsqueda de soluciones. Entonces seremos una marca responsable. Y el Rayo lo ha sido.

Nos ha lanzado un mensaje enorme como institución: estar en el Rayo es amar lo que haces y donde lo haces, es preocuparse los unos por los otros. El equipo y nuestros seguidores somos una familia. La repercusión que ha tenido en las redes sociales ha sido apabullante. Todos los Rayistas se han sentido más orgullosos y más unidos que nunca a su equipo.


No hay nada más bonito que formar parte de un equipo tan inspirador. En el campo son 11, pero fuera muchos más que comparten la misma meta, en lugar de tener cada uno un objetivo individual. En esta meta colectiva los objetivos son ganar (son un equipo de fútbol) y hacer todo lo posible por ser mejores personas.

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Comentarios: 3
  • #1

    Irene (martes, 25 noviembre 2014 11:48)

    Lo que más me impresiona es que la noticia se ha conocido fuera de nuestras fronteras y ha hecho que mucha gente empiece a interesarse por este club de futbol. No pense que fuera a llegar tan lejos y me alegra mucho de que lo haya hecho pues pienso que muchos clubes viven como en una nube, por encima del bien y del mal en tiempos de crisis y recesión económica. Bravo por el Rayo!

  • #2

    Pedro Alarcón (jueves, 11 diciembre 2014 10:06)

    A mi esos bukaneros no me dan buena espina

  • #3

    David García Cano (jueves, 11 diciembre 2014 10:20)

    Hola Pedro, no fueron los Bukaneros los que ayudaron a Carmen, si no el entrenador del Rayo y el Club. Pero estoy de acuerdo contigo en que todo el comportamiento ultra, debe separarse del deporte.